Universo, ¿Qué más es posible?
Ayer me corté el pelo, me lo teñí, me fui de compras y terminé el día comiéndome una empanada. Así, en un combo completo de gratificación instantánea.
Pero ya conocemos el truco: después de semejante pico de dopamina, vino el bajón. Me sentí mal por haber gastado tanto dinero. No por la empanada; esa me cayó de maravilla y mi intestino ni se enteró de que estaba ingiriendo un producto nuevo, cargado de grasas saturadas. La culpa era por las bolsas de ropa.
De inmediato apareció mi jueza interna: ¿Cómo vas a ser ultra millonaria si haces estas cosas?
A ver, el punto es que tengo un plan financiero muy claro, y sentir que me salí del camino del Señor -plan- me genera un cortocircuito. Además, este año tengo en el plan, algunos viajes. ¿En qué momento se supone que voy a sostener mi plan de inversión si gasto el dinero de esta manera? La culpa me invadió, como suele pasar cuando compramos por impulso. A la mierda la dopamina.
Sin embargo, estoy feliz con mi pelo. Y, sobre todo, estoy profundamente conmovida con la ropa que encontré. Quienes han pasado por cambios drásticos de cuerpo saben lo difícil que es conseguir ropa con la que una se reconozca. Poder entrar a una tienda y encontrar shorts de mi nueva talla, o vestidos de baño lindísimos que me queden biennnn… ¿cómo no voy a celebrar y disfrutar eso?
Cada prenda nueva es un reconocimiento de mi presente. Es habitar este nuevo cuerpo.
Me voy a Argentina una semana, de viaje de trabajo —porque quiero y porque puedo—. La otra semana me espera Santa Teresa.
Cuando me detengo a mirar el panorama completo, me doy cuenta de lo maravillosa que está mi vida en estos días: viajes, paseos, ropa, cambios de look y empanadas. Hace apenas seis meses, esa digestión invicta y esa energía para ir de compras, era algo simplemente impensable.
El plan financiero sigue en pie y la disciplina volverá mañana. Pero hoy elijo no castigarme por haber celebrado la vida.
Universo, ¿qué más es posible? ¿Con qué otra maravilla me vas a sorprender? ¿Qué legado voy a construir esta semana?
Esta belleza apenas empieza.

Paola Arce
Me encanta tu empanada !!! Tu pelo ya lo veré y tu ropa de playa !!!! Mereces todo lo bonito y mágico del mundo !!!!!
Kiki
ay mi empanada es divina, si jajajja